Consejos para un verano con tu bebé

Para inaugurar nuestro blog hemos pensado en un tema que puede ser de gran ayuda cuando planeáis ir de vacaciones con vuestros pequeños. El verano es una época para divertirse, no pensar en horarios, obligaciones, etc. Pero también puede ser un período en el que vuestros hijos corran ciertos riesgos, como por ejemplo, las altas temperaturas, el cloro de las piscinas, cambio de rutinas, etc. Por eso, aunque hay que relajarse puesto que son vacaciones, también hay que extremar un poquito las precauciones si queremos pasar un verano perfecto con los peques. Ahí van unos cuantos consejos.

  • A la hora de elegir destino, para un bebé es más aconsejable el ambiente de montaña que el de playa, sobre todo si es menor de de 5-6 meses ya que el ambiente de la playa, con el calor, hace más probable que sufra una deshidratación. Aún así si decidís ir a la playa, mejor hacerlo en las horas donde haya menos sol y siempre con protección muy alta, protegido con sombreritos, debajo de una sombrilla, etc. Si el destino es un pueblo o ciudad, hay que tener en cuenta que haya un centro de salud u hospital cerca por si en el caso que el bebé cayera enfermo, poder tratarlo con rapidez.
  • Si viajas al extranjero, es mejor obviar los destinos exóticos ya que este tipo de lugares requieren de vacunación previa y tienen riesgo de contraer enfermedades a las que no estamos acostumbrados habitualmente en nuestro país.
  • Seguir con las rutinas de sueño y comidas habituales de vuestro bebé.
  • Si es posible, evitar viajar en bus con un bebé, ya que no están realmente equipados y los viajes suelen hacerse más pesados. La mejor opción es el tren.
  • Es muy importante la protección contra los rayos solares de vuestro hijo/a, por lo que hay que poner siempre protección muy alta antes de salir de casa. En el caso de que se quemara, acudir al pediatra si es menor de un año.
  • Cuidado con los cambios de temperatura bruscos. Evitar líquidos fríos, someter al bebé a una habitación con el aire acondicionado puesto a tope y bañarlo con agua demasiado fría. Los líquidos mejor a temperatura ambiente. En cuanto a los aires acondicionados mejor refrescar el lugar cuando el bebé no esté para posteriormente apagarlo y llevar al bebé a esa habitación.

Esperamos que esta serie de consejos sean útiles para pasar un verano especial disfrutando de los más queridos.

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